De
espaldas al mundo
al borde de una cornisa
pretendo arrojarme al vacío
en busca de un paraíso.
Quizá
una nube me arrulle
al verme desamparada
quizá la lluvia hidrate mi piel
que sedienta se extingue
quizá la luna me abrace
maternal vele mi sueño
quizá el sol con rayos de oro
enardezca mi entumecido cuerpo.
Corona
de titilantes estrellas
cráneo con ilusiones sin púas
pesada cruz de pecados
arrastro sin golpes de pecho:
unos mortales, otros veniales...
tierra donde hasta amar es pecado.
¡Danzo de espaldas al mundo!
Párpados dormitan ajenos
con los ojos vendados
me niego a ver cómo de a poco
se hunde el planeta con su ganado.